Alucinaciones con Samuel Beckett
Beckett tiene una mirada tan severa y profunda que uno no puede
imaginárselo de otra manera más que como un pesimista apocalíptico. "El sol sale porque no le queda otra alternativa" decía. Por eso resulta interesante que una de las más grandes tragedias de su vida se la haya tomado a broma (launque según él a gran tragedia es el nacimiento). Un proxeneta llamado Prudent, le apuñaló en el pecho hasta dejarlo casi muerto. La recuperación fue dolorosa y larga. Cuando llegó el juicio, Beckett hizo sólo una pregunta a Prudent, ¿por qué lo hiciste?. La respuesta que obtuvo le hizo gracia, tanta que iba contándola por la calle: "Je ne sais pas, monsieur. Je me excuse".
Secretario de James Joyce, perseguido por la gestapo y padre del Teatro del Absurdo, Beckett también escribió poesía. Leyéndolo de madruga, alucino con su rostro lleno de senderos, profundos y oscuros...
Madrid. 3:15 de la mañana. Tendida boca arriba, en la cama, veo el techo volverse transparente. Abro los ojos desde la frente hasta la barbilla, pero no alcanzo a verlo todo. Entonces los cierro, los aprieto tan fuerte que se desprenden de sus órbitas y caen dentro de mi, bajan por mi cuello y se pierden en mi pecho. Los siento dentro, rovolotéando como luciérnagas en un frasco, van confusos iluminando la oscuridad infinita de mi interior. Me ven como si fueran de otro. Es de madrugada , la hora en la que me veo dentro, la hora en la que no hay luz afuera.
"Qué haría yo sin este mundo
sin rostro ni preguntas
donde ser no dura sino un instante
donde cada instante
se vierte en el vacío en el olvido
de haber sido
sin esta ola donde al final
cuerpo y sombra se sumergen
juntos
qué haría yo sin este silencio
abismo de murmullos
jadeando frenético por auxilio
por amor
sin este cielo que se alza
sobre el polvo de sus lastres
qué haría
haría como hice ayer
como hago hoy
mirando por la rendija si no estoy
solo
mientras vago y huyo de todo lo que vive
en un espacio marionetesco,
sin voz entre las voces
encerradas conmigo"
Este poema pertece a "Como la historia fue contada" el último libro de versos de Beckett. Lo escribió un año antes de su muerte, primero en francés y luego lo tradujo al inglés. Se publicó de forma postuma.
